domingo, 9 de octubre de 2011
El periodista José Hernández
Si bien este trabajo ha sido ya publicado en el blog, se ofrece ahora en esta nueva presentación de libro on line, accesible para lectura, descarga e impresión.
lunes, 28 de marzo de 2011
“Cuando se enciende una cámara, se apaga el autoritarismo”. Trazos biográficos sobre Luis Clur.
Muchos lo recordarán por sus últimas alocuciones, prolongadas, contundentes, ineludibles, en las reiteradas ocasiones en que ha subido al escenario con todo su equipo de Telenoche (canal 13) para recibir el premio Martín Fierro.
“Me hice en las redacciones –diría en alguna ocasión- el periodismo es lo único que hice en mi vida. No conozco otra actividad”.
A lo largo de su vida profesional habría de recibir también los premios Bunge y Born y de la Liga de Madres de Familia por la labor periodística, reiterados reconocimientos del Circulo de la Prensa, Diploma al Mérito en Dirección Periodística de la Fundación Konex en 1987, Premio Konex de Platino a la Producción periodística audiovisual diez años más tarde y 18 premios Martín Fierro por su responsabilidad en las áreas informativas de los canales 11 y 13.
En 1973 ingresó como jefe de redacción del diario La Opinión, donde se desempeñó hasta 1978. De su paso por este medio Clur recordaría el clima de inseguridad, varios atentados sufridos en la redacción del barrio de Barracas y una huida de la ciudad junto a Jacobo Timerman y otros compañeros en ocasión de haber sido advertidos de que un comando allanaría la sede del diario.
Según algunas fuentes, Clur habría participado activamente en la redacción del diario La Tarde, que bajo la dirección de Héctor Timerman, comenzó a publicarse en Buenos Aires en marzo de 1976, como instrumento periodístico de apoyo al gobierno militar.miércoles, 1 de diciembre de 2010
Pedro Goyena y la prensa católica de su época.
“Perdonémosle los libros que no escribió para el futuro, porque de escribirlos hubiese conversado menos con sus contemporáneos. Para él no existía interlocutor mediocre; todo joven era una imagen del poeta Virgilio; caían a manos llenas sobre su mente los lirios de su palabra…”, ha expresado Ángel de Estrada (h) al referirse a Pedro Goyena.

La oratoria y la prosa escrita de Goyena, han sido ricas con tanta claridad como han marchado, como alguna vez aseverara el diario “El Nacional” de Buenos Aires, indubitablemente orientadas por su fe.
Integrante activo de la trascendente “Generación del ‘80”, estaba, dentro del abanico ideológico que la caracterizaba, claramente enrolado en el subgrupo de la militancia católica que exacerbaría su elocuencia en la resistencia al liberalismo en general y en particular en temas clave como las leyes de matrimonio civil y educación laica que se percibían como amenazas a la hegemonía del catolicismo en la sociedad argentina de entonces.
Groussac lo describe como de “una fisonomía simpática, risueña a la par que pensativa: ojos pequeños, vivísimos, que vibraban por entre la orla negra de las pobladas pestañas una mirada penetrante; boca abultada de orador elocuente o decidor festivo; barba de misionero joven que afinaba un tanto el pálido perfil” y lo caracteriza por su “cordialidad expansiva, su alegre franqueza y su inalterable buen humor, su rápida asimilación intelectual y ese coger al vuelo el pensamiento ajeno a medio elaborar, con una presteza casi adivinatoria”.
Algunas fuentes ubican a Pedro Goyena colaborando con el diario “La Prensa” y el periódico “El parlamento”. Todas coinciden en aseverar su participación en “Nación Argentina” y “El Nacional”.
Pero sin duda alguna, la labor encarada en la “Revista Argentina” y el periódico “La Unión” se ha correspondido con el período más prolífico de su actividad en los medios.
Hijo de Pedro Regalado Goyena y Emilia del Río Pedriel, este hombre que se constituiría en una pluma al servicio de la causa católica, nacía el 24 de julio de 1843 en Buenos Aires. Cursó los estudios primarios en la escuela particular de Juan Andrés de la Peña e hizo los de nivel secundario en el Departamento Preparatorio de la ciudad.
Estudiante de leyes, no había terminado aun su carrera cuando, en mérito a su capacidad, fue designado profesor de filosofía en el Colegio Nacional de Buenos Aires. A partir de esa incursión en la docencia, sería más tarde profesor de Derecho Romano de la Universidad de Buenos Aires.
La política.
En su actividad política fue diputado provincial en dos ocasiones (1865-1867, 1870-1872), miembro de la Convención Constituyente de 1870, senador (1877-1878) y diputado nacional en tres períodos (1873-1874, 1880-1884, 1886-1890). También tuvo los cargos de director del Banco de la Provincia de Buenos Aires y Defensor de Pobres.
En 1884 fue uno de los fundadores de la Unión Católica, partido político surgido de un congreso que el catolicismo realizara en Buenos Aires en agosto y septiembre de aquel año, en el que participara también José Manuel Estrada. La Democracia Cristiana incluye en su historia a esta agrupación y a sus integrantes.
Singularmente, Pedro Goyena es también un referente fundacional de otro partido, la Unión Cívica de la Juventud, originada en un mitin del 13 de abril de 1890 que albergó a líderes de distintas tendencias opuestas al régimen de Miguel Juárez Celman, tales como Goyena y José Manuel Estrada, Barroetaveña, Del Valle, Bernardo de Irigoyen, Juan B. Justo, Lisandro de la Torre y el para entonces ex presidente de la República Bartolomé Mitre. La Unión Cívica Radical, también cuenta por lo tanto, en su raíz histórica, con la figura de Pedro Goyena.
Periodismo y letras.
Volviendo a la fecunda pluma de Goyena es dable destacar que no se limitó a la argumentación política, sino que lo mostró como hábil crítico literario, ensayista y biógrafo. Al respecto uno de sus trabajos más conocidos es el “Estudio sobre Félix Frías”.
“Nuestros hombres de letras han tenido y tienen más admiradores que lectores; y mientras el público en vez de estudiar las obras de los autores nacionales, se limite a recordarles con cierta estimación no propenderá entre nosotros la literatura”, ha afirmado en un texto que, si bien versa sobre José Manuel Estrada, se proyecta, como puede apreciarse claramente, sobre la totalidad del entorno sociocultural.
“Algo más que un respeto poco concienzudo buscan los que se dedican a la carrera literaria. Necesitan vivir, y por lo mismo encontrar en la producción intelectual lo que llaman los economistas un beneficio”, asevera con contundencia en la misma ocasión, a propósito de que los escritores contemporáneos, dice “no hallan honra ni provecho; porque no es honra uno que otro elogio de la prensa, desacreditado a causa de la prodigalidad con que se le concede; y en cuanto a provecho, basta decir que el general Mitre tuvo que vender su libro sobre Belgrano, por la cantidad de quince mil pesos, honorario frecuente de cualquier abogado en un asunto común”.
“El Nacional”, fundado el primero de mayo de l852 bajo la dirección de Dalmacio Vélez Sarsfield, fue una de las publicaciones que difundió sus escritos. Era un periódico de gran tamaño en cuyos talleres trabajaron hombres que luego dejarían huella en la historia de la prensa, tales como Eudoro Carrasco y Ovidio Lagos, quienes más tarde fundarían el diario “La Capital” de Rosario.
El 15 de septiembre de 1862 apareció por primera vez el diario “Nación Argentina” popularmente conocido como “La Nación Argentina”, cuyo redactor en jefe era José María Gutiérrez, quien se había desempeñado como secretario militar de Mitre durante la campaña de Pavón.
Habría de colaborar Goyena en esta publicación destinada, según su propia presentación, “a robustecer el vínculo de la nacionalidad argentina propendiendo a que no se malogren los sacrificios de medio siglo, ni la oportunidad suprema de afianzar las instituciones, la paz y la prosperidad de la República”, en la que también se difundirían temas históricos y literarios.
La “Revista Argentina”.

“Instaurare omnia in Christo”, el mandato de San Pablo de abarcar al mundo y a las cosas con el espíritu de Jesús, fue el lema de la “Revista Argentina”, que en 1868 vio la luz por primera vez, dirigida por José Manuel Estrada con la estrecha colaboración de Pedro Goyena, y cuya primer etapa de existencia se prolongó hasta 1872. Más tarde volvería a aparecer en el período 1880-1882.
Si bien se trataba de una publicación manifiestamente confesional, estaría abierta a plumas de muy diversos pensamientos que trataron allí, con altura académica y lingüística, cuestiones de política, economía, historia, ciencias, educación, filosofía, arte y literatura, por caso, Aristóbulo del Valle, David Lewis, Eduardo Wilde, Lucio Mansilla, Carlos Guido, Miguel y Pedro Goyena.
De hecho, la prensa católica no limitaba su existencia a la disputa ideológica con el liberalismo, sino cumplía otros roles comunicacionales y culturales en un contexto social que reclamaba y hacía uso de tales publicaciones. Servía para difundir valores literarios y artísticos, mediaba en la convocatoria a los festejos, informaba sobre la creación de nuevas parroquias, el nombramiento de sacerdotes y otras decisiones del gobierno eclesiástico y constituía un canal de comunicación entre los feligreses y las estructuras de autoridad religiosa.
En 1869, la “Revista Argentina” publicaba una profusa crítica sobre Ricardo Gutiérrez construida por Pedro Goyena, quien, entre otras cosas dice que “la poesía de Gutiérrez es, en realidad, como un cielo cubierto de nubles sombrías, donde brillan a veces los fulgores de una esperanza que se extingue rápidamente, haciendo todavía más oscura la región que iluminó”.
“La Unión”.
Junto con Emilio Lamarca, José Manuel Estrada, Navarro Viola y Tristán Achával Rodríguez, Goyena pone en marcha, el 1 de agosto de 1882, el periódico “La Unión”, con la intención de competir no solo doctrinariamente, sino en la captación de lectores.
“Este diario de propósitos pacíficos como su título lo indica, será tal vez un diario de combate. Su nombre es un llamamiento, una divisa y un programa” señalaba una de sus columnas editoriales, y agregaba que “el grupo de ciudadanos que ha fundado este diario, no tiene ambiciones ni rencores; no pretenden gobernar ni estorbar al gobierno; respeta la ley y las autoridades creadas por la ley, como representantes según el orden de derecho, de la autoridad excelsa en que tienen origen los poderes legítimos”. Asimismo, acentuaba su condición católica y señalaba su posición contraria a los avances del liberalismo. En ese sentido no eludiría los debates con otras publicaciones de entonces, como el “Sud América” que dirigía su amigo personal y oponente ideológico Paul Groussac.
No era extraña la presencia de un periódico confesional, dado que en esos tiempos se daba un florecimiento claro de la prensa católica, en especial en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, que acompañaba la expansión económica y territorial y a las grandes masas inmigratorias que poblaban tales regiones. “La América del Sud”, “La Voz de la Iglesia” y “El Pueblo” eran, junto a “La Unión”, medios de cierta envergadura asociados ideológica y dogmáticamente al catolicismo. Paralelamente, los pueblos del interior veían también nacer periódicos locales vinculados a las parroquias.
Amén de las dotadas plumas de sus realizadores, “La Unión” contaba con un entramado de colaboradores, que suplía de alguna manera la falta de corresponsales profesionales. Al respecto el mismo diario señalaba, con elocuente ironía, que tales contribuyentes podían distribuirse en tres categorías, a saber “el colaborador anónimo, murmurador, maledicente….que tiene siempre una denuncia en el bolsillo; el colaborador noticioso, cronista por carambola…; el colaborador solemne, con grandes aires de literato…”.
En cuanto a su distribución, se hacía por suscripción, contando con un promedio de 1.500 adherentes. Esa aceptación le permitió funcionar con imprenta propia, en el mismo predio donde tenían su estudio Goyena y Nevares.
Como los otros medios católicos, “La Unión” no tenía dependencia directa del episcopado, razón por la cual hacía también, como se dijo, las veces de mediador entre la feligresía y las autoridades del clero. “Va a hacer un año que Suipacha se halla desprovista de cura titular”, indica una nota aparecida en sus páginas el 25 de septiembre de 1886, agregando que “muchas familias que no quieren tener sus hijos sin bautizar se costean hasta Mercedes”, apostrofando : “No pidamos después a los pueblos de la campaña que cumplan con los deberes religiosos si faltan quienes deben darles el ejemplo”.
Goyena murió económicamente pobre, en 1892 en el barrio de Flores, donde había vivido. Más se equivocó Paul Groussac, cuando a poco tiempo de aquella desaparición física pensaba que las jóvenes generaciones lo olvidarían. En el siglo XXI la figura de Pedro Goyena tiene su lugar en la historia de las ideas, razón por la cual no ha sido total su muerte y puede coronarse su existencia con la frase del poeta Horacio que Groussac estimara inalcanzable: Non ovnis moriar.
Bibliografía y fuentes:
- Bruno, Cayetano (1988): Creo en la vida eterna. El ocaso cristiano de los próceres 1. Didascalia. Rosario.
- De Marco, Miguel Ángel (2006): Historia del periodismo argentino: desde los orígenes hasta el centenario de Mayo. EDUCA. Buenos Aires.
- Espósito Fabio (2003): Lectores y lecturas en el Ochenta. En Orbis Tertius, 2002-2003, VIII (9). En línea: http://www.orbistertius.unlp.edu.ar/numeros/orbis-tertius-9/articulos/02-esposito.pdf [Consulta: 23-AGO-2010]
- Groussac, Paul (1980): Los que pasaban. Selección. Colección Capítulo. CEAL. Buenos Aires.
- Miranda, Lidia (2006): La prensa católica y sus lectores en la Argentina , 1880-1920. En “Tiempos de América”, Nº 13, pp. 59-71. En línea: www.raco.cat/index.php/TiemposAmerica/article/viewFile/105682/163944 [Consulta: 23-AGO-2010]
- Prieto, Adolfo (1980): Historia de la literatura argentina. Tomo I. CEAL. Buenos Aires.
- Ravina, Aurora –Directora general- (sin fecha): Historia de la literatura argentina. Fascículo 21, La literatura de la generación del ’80 V. Colegio Nacional de Buenos Aires, Página 12. Buenos Aires.
- Sarlo, Beatriz (1980): Historia de la literatura argentina. Tomo I. CEAL. Buenos Aires.
- http://es.wikisource.org/wiki/Siluetas_parlamentarias:_09 [Consulta: 20-AGO-2010]
- http://www.nuevadc.com.ar/contenido/HistoriaMain.asp [Consulta: 20-AGO-2010]
- www.elciudadanoweb.com/?p=72093 [Consulta: 20-AGO-2010]
- http://sanantonio.freeservers.com/Escuela/InstPGoyena.htm [Consulta: 20-AGO-2010]
- http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Goyena [Consulta: 20-AGO-2010]
- http://www.buenosaires.gov.ar/areas/ciudad/historico/calendario/destacado.php?menu_id=23203&ide=87 [Consulta: 24-AGO-2010]
- http://es.wikipedia.org/wiki/Unicato [Consulta: 24-AGO-2010]
- http://es.wikipedia.org/wiki/Uni%C3%B3n_C%C3%ADvica_Radical [Consulta: 24-AGO-2010]
- http://es.wikisource.org/wiki/Non_omnis_moriar [Consulta: 25-AGO-2010]
jueves, 15 de abril de 2010
“El Quijote y La Palabra ” (un video de Pablo Banegas)
El periódico " La Palabra " de San Pedro, producto del intelecto y de las manos laboriosas de don José B. Arcuri, fue un faro que iluminó a las juventudes que encontraron en ese papel rústico y el amplio corazón del componedor de tipografías y de sueños, un espacio para publicar sus escritos.
En el momento en el que se editó “Cuando el ‘loco’ Arcuri tenía ‘ La Palabra ’”
El transcurso del tiempo constituyó a ese humilde escrito en un espacio de encuentro de personas que, desde uno u otro ángulo, se sumaron a la intencionalidad original y aportan a la memoria histórica en torno de don José Arcuri y el periódico “ La Palabra ”.
En ese contexto hemos tenido el honor de recibir la adhesión de dos de los sobrinos nietos del “loco” Arcuri, Leandro José y Gabriela Bechara Arcuri, y de la fotógrafa y guía de turismo Matilde Carreras, quien aportó la imagen del busto que acompaña al post.
Ahora, gracias al desinteresado aporte de Pablo Banegas, sumamos a este homenaje un valioso trabajo fílmico documental, a través del cual se rescatan para la memoria local, pero también de la humanidad, imágenes de un hombre preñado de ideales y consecuente con ellos en su vida cotidiana.
Este es un documento histórico y cultural de valor inestimable que debería ser difundido y protegido como patrimonio de la ciudad de San Pedro, en tanto rescata imágenes inéditas de quien fuera el director y propietario del periódico “ La Palabra ”.
Se trata de una realización de su coterráneo, el escritor y guionista Pablo Alfredo Banegas. Un trabajo producido originalmente en Super 8 fílmico en el año 1983, cuando Banegas tenía 15 años y cursaba sus estudios secundarios al tiempo que se deslumbraba, simultáneamente, con la magia del cine y de la imprenta.
En las imágenes se puede apreciar, entre otras cosas, el frente del edificio en donde funcionaba " La Palabra " (Oliveira Cézar 41), parte de la maquinaria de la antigua imprenta en pleno trabajo, y una muestra de la noble labor cotidiana de José Bechara Arcuri en ese, su ámbito de vida y de sueños.
lunes, 1 de febrero de 2010
El “diarito” Prensa Barrial
Los vecinos residentes en el radio comprendido entre Avenida La Plata, 12 de Octubre, Andrés Baranda y República del Líbano de Quilmes Oeste, se encontraron un día de octubre de 1991 con la singular, novedosa y simpática presencia de un pequeño periódico zonal de distribución gratuita: Prensa Barrial.No existían por entonces emprendimientos de esa índole, es decir una publicación local de carácter periodístico profesional, sin precio de tapa y sin fines de lucro.
Dirigida por Marta Alicia Armella y con Jorge Padula Perkins como redactor, la publicación se definió a si misma de manera inequívoca como “periódico zonal independiente de interés vecinal”, ofreciéndose en el accesible tamaño de 16,5 por 21,5 centímetros en ediciones que variaron entre las 8 y las 12 páginas.
A partir de entonces habría de distribuirse, durante dos años consecutivos, a través de los comercios anunciantes y personalmente o por correo en las instituciones públicas y privadas de su área de influencia, incluyendo la biblioteca municipal Sarmiento y la Biblioteca Nacional de Argentina.
El espíritu con el que el periódico veía la luz era claramente señalado en la nota editorial del número uno que, bajo el título de “Periodismo local” señalaba que “ en sus comienzos, el periodismo era básicamente regional. Nacía, actuaba y servía en el seno de una comunidad” pero con posterioridad debió satisfacer mayores sectores de públicos con un criterio de mercado, lo que motivó que los grandes medios, nacionales pero también comunales, fueron dejando de lado la información zonal, razón por la cual Prensa Barrial surge “para ser el medio de comunicación de su zona de influencia, una porción concreta de nuestra ciudad, con sus realidades, sus actividades y su necesidad de comunicación. Para que cada vecino sepa qué está sucediendo en su entorno inmediato, qué le ofrecen sus conciudadanos de unas cuantas cuadras a la redonda en materia profesional, social, cultural y de servicios, y qué propuestas hay para el desarrollo colectivo. En definitiva, un medio que, dentro del marco ético de la profesión periodística, actuará como órgano independiente al servicio del interés vecinal”.De este modo, desde el primer día y a lo largo de sus dos años de vida, Prensa Barrial se constituyó fácticamente en el medio de comunicación de los clubes, sociedades de fomento, centros de jubilados, cooperadoras escolares, bibliotecas populares, museos y los vecinos en forma individual y colectiva.
“Dos años” fue el título de la nota editorial del número aniversario de octubre de 1993, en la que se sintetizaba de algún modo la inserción y la labor de Prensa Barrial en su contexto.“A lo largo de dos años de ejercicio ininterrumpido de periodismo zonal independiente ha quedado acabadamente demostrada la necesidad misma de la existencia de nuestro medio”, afirmaba y continuaba aseverando que “no lo decimos nosotros. Lo demuestra el flujo permanente de información que hacen llegar a Prensa Barrial las distintas instituciones locales para su publicación, indicador indubitable de cómo el periódico sirve para canalizar las necesidades de comunicación de esas organizaciones barriales” que encuentran siempre en este medio “un espacio mediante el cual efectivizar sus convocatorias destinadas al bien común”.
Asimismo se aseguraba que “por otra parte son muchos los vecinos que de la lectura de este medio han hecho un hábito, al descubrir que, aun en el marco de su sencillez, constituye una fuente irremplazable de información estrictamente barrial” y que “son varios también los que inclusive han sugerido temas de interés comunitario para su tratamiento en estas páginas”.
Prensa Barrial, se dice finalmente, es a dos años de su nacimiento “como un vecino más; conocido y reconocido medio de comunicación comprometido éticamente y desde su autonomía con la comunidad que, a través de la participación permanente, le da vida”.No obstante el lugar alcanzado y el entusiasmo puesto de manifiesto por sus realizadores, las circunstancias no permitieron la continuidad del proyecto.
“Prensa Barrial pasará a ser historia. La última edición” fue el título de su postrer editorial, en noviembre de 1993 que señalaba puntualmente: “Con estas líneas y tras dos años ininterrumpidos de servicio a la comunicación vecinal, nos despedimos de nuestra humilde pequeña labor con la misma dignidad y honor con que lo haríamos de la más grande empresa. Lo hacemos seguros de haber cumplido nuestro propósito, el de hacer periodismo profesional al servicio de la comunidad local, siempre en un marco de referencia ética y con responsabilidad y transparencia. Nos hemos comprometido moralmente al servicio del barrio, sus instituciones y sus habitantes sin ceder nuestra independencia editorial y sin posicionamientos políticos, ideológicos o dogmáticos de ninguna índole, y hemos recibido a cambio y sin proponérnoslo muchas muestras de reconocimiento y afecto que al tiempo que nos halagaron sirvieron de estímulo para continuar transitando el camino andado”.
Finalmente se afirmaba que “hoy confluyen en las vidas de quienes forjamos este medio, circunstancias de diversa índole que nos obligan a tomar esta decisión, producto de una evaluación concienzuda de la realidad. Nos despedimos entonces con el dolor de tener que cerrar un ciclo importante para la vida de nuestra comunidad vecinal, pero con el orgullo de haberlo constituido”.Escrito a máquina, ilustrado y diseñado a pura imaginación y voluntad, distribuido a pie y a costa del tiempo personal de quienes lo hacían, pero portador inefable del sentir de la gente, el “diarito”, como algunos lo apodaban, se ganó un lugar en la historia y el alma del barrio.
sábado, 2 de enero de 2010
La educación a distancia en la publicidad de los medios gráficos de antaño.
La educación a distancia no es el moderno producto de la aplicación didáctica de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.
Lejos de las computadoras, los CD Rom y la Internet, sus antecedentes más remotos nos conducen a la Gaceta de Boston, en 1728, en donde un anuncio ofrecía material auto instructivo para el aprendizaje de mecanografía que incluía la posibilidad de consultas por correo.
Básicamente se trata de una modalidad pedagógica concebida para funcionar en condiciones de separación física y temporal entre el docente y el alumno, razón por la cual dispone de mecanismos de interacción a través de diferentes medios de comunicación.
Para ello se trabaja con materiales de estudio especialmente diseñados, instrucciones claras sobre los procesos a seguir y la atención personalizada mediante tutorías.
En la memoria popular argentina, los orígenes de la educación a distancia en la Argentina se encuentran en la oferta de cursos comerciales a través de las revistas, en especial de historietas.
Resulta curioso revisar algunos de esos contenidos."Todos admiran a los que saben triunfar. Mándenos hoy mismo el cupón adjunto y recibirá GRATIS el valioso libro 'Hacia delante', que le enseñará cómo también usted puede progresar estudiando por correo y en su propia casa, en sus horas libres y sin dejar sus ocupaciones actuales", rezaba un aviso de 1940, de la Universidad Popular Sudamericana, dirigida por el Ing. B Marguillán, con domicilio en Rivadavia 2465 de Buenos Aires.
Lo ilustraba la llamativa imagen del dibujo de un hombre admirado por tres empleadas y la leyenda "Un jefe de 20 años".
De la publicación en una revista de humor e historietas como Patoruzú y esta particular leyenda, se desprende que la oferta estaba dirigida a un público joven y ambicioso, interesado en el progreso económico y social.
Tenedor de libros, empleado de comercio, mecanografía, secretariado, mecánico agrícola, avicultura, corte y confección, dibujo artístico, química industrial, motores a explosión, procuración y martillero público, eran entre otras las variadas orientaciones ofrecidas para tal fin.

Asimismo, a cada alumno inscripto se le obsequiaría un libro (Diccionario Enciclopédico Castellano ó La farmacia en casa) y "el lujoso 'Carnet del Estudiante'".
Ese mismo año, Escuelas Sudamericanas, cuyo director era Patricio C. Ryan, "Bachiller y Contador" ofrecía cursos de sastre, radio, autos, modista, dibujante o construcción.
Sin signos de modestia señalaba el aviso que "las Escuelas por correo más importantes", fundadas en 1915, funcionaban en Av. Montes de Oca 695 de Buenos Aires, en el "Palacio propiedad de estas Escuelas".
En otro orden de cosas se aseveraba que "Regalamos las lecciones, papeles, sobres, carnet y útiles".
Durante años, la educación a distancia siguió siendo mayormente conocida a través de este tipo de tentadoras y llamativas ofertas.
Mientras tanto el peronismo creaba la Universidad Obrera Nacional (UON), destinada a promover la capacitación y jerarquización de los obreros en el marco de un fuerte proceso industrializador. Organizada mediante facultades regionales en distintos puntos de país, trocaría, en 1959, en la Universidad Tecnológica Nacional, hoy también dotada de cursos no presenciales.
"Con un poquito de estudio....y este bisturí, yo me aseguré el futuro..." asevera un simpático personaje dibujado que, sonriente y con chaqueta de profesional, muestra en su mano izquierda el reluciente instrumento quirúrgico. "Un PEDICURO -agrega el aviso del Instituto de Enseñanza Profesional LYFAR- además de ser socialmente considerado, tiene su futuro asegurado...y si viera usted qué fácil y en que poco tiempo puede DIPLOMARSE, con nuestro método teórico-práctico, en clase o por correo".Como si eso fuera poco, "a todo diplomado de n/cursos por correspondencia REGALAMOS 100 tarjetas profesionales...", remata.
Asociación Radio Instituto ofrecía, también en 1956, gratis para sus cursos personales o por correspondencia, "TODO EL MATERIAL PARA ARMAR 26 RECEPTORES DISTINTOS", como un amplificador audiofrecuente, un pequeño transmisor de radio, dos osciladores para calibración y aseguraba que "TODOS LOS MATERIALES y las VALIOSAS LECCIONES ENVIADAS quedan de PROPIEDAD del alumno".
El Primer Instituto Fotográfico Argentino Sandy, de Sarmiento al 200, invitaba a estudiar en "sus horas libres" mediante "nuestro fácil y moderno Curso en CLASE o por CORRESPONDENCIA" que capacitaba en poco tiempo e incluía "máquina, rollos, papel y drogas completamente gratis..."
La denominada Asociación de Profesores y Maestros del colegio "LA CULTURA" ofrecía por su parte Bachillerato o Perito Mercantil "abreviado en 2-3 años" en clase o por correspondencia.
Mientras en algunos ámbitos se estaban produciendo experiencias no comerciales de carácter puntual, a nivel popular la capacitación no presencial seguía vinculada a propuestas rentadas, dirigidas a públicos con ambiciones de progreso rápido, en su mayoría sin escolarización de nivel medio que le permitiese incursionar en estudios terciarios.
Asimismo, parte de la oferta de este tipo apuntaba a satisfacer demandas de formación en disciplinas inexistentes en la educación formal. En este sentido, ya en 1972 la Primera Escuela Argentina de Detectives, de Diagonal Norte al 800 publicaba una pieza publicitaria proponiendo al lector que "Sea un aliado de la JUSTCIA y de la VERDAD", capacitándose para "esta apasionante y provechosa actividad" mediante "nuestros cursos por correo" con los cuales "usted aprende en casa, sin problemas de horario...", en base a lecciones "redactadas en forma clara, sencilla y directa".
En tal sentido ofrecía tutorías asegurando que "Nuestro Cuerpo de Profesores vigila el desarrollo de sus estudios y aprendizaje, allanándole cualquier dificultad".
Con la perspectiva del tiempo transcurrido, podemos hoy mirar con curiosidad y simpatía la publicidad que, desde la educación por correo, convocaba a un futuro próximo colmado de realizaciones profesionales y personales. Fuente: Padula Perkins, Jorge Eduardo (2008): Una introducción a la educación a distancia (Nueva edición aumentada y actualizada), Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
Ver: http://www.fce.com.ar/ar/libros/detalles.aspx?IDL=2937
domingo, 29 de noviembre de 2009
Selecciones Escolares: La revista infantil del ayer con la que se formaron muchos de los adultos de hoy.
En agosto de 1959 comenzó a editarse una revista infantil que estaría llamada a constituirse en un hito en la historia de las publicaciones de su tipo: Selecciones Escolares. Producto de la editorial Codex, líder en el mercado editorial de entonces, tuvo por manifiesto objetivo ser material de distracción, cultura general y apoyo escolar. Un recorrido por sus contenidos permitirá recrear no solo a esta revista sino a toda una época.
Corría el mes de agosto de 1959. Arturo Frondizi ejercía la Presidencia de la Nación desde al año anterior, cuando había sido elegido en comicios teñidos por la proscripción del peronismo y en “El show de Gesa”, programa televisivo conducido por Juan Carlos Thorry, hacía gala de su velocidad discursiva un joven Tato Bores destinado a ser durante muchos años el paradigma del humor político.Es en ese entonces cuando apareció en Buenos Aires la revista infantil Selecciones Escolares, producto de editorial Codex que ocuparía un lugar de importancia en la vida cotidiana de los pequeños de la época.
Si bien desde su nombre mismo mostraba la abierta intención de constituirse en material de apoyo a la tarea docente, logró amalgamar tal función con atractivas formas de entretenimiento en un todo ameno, accesible y acogedor que le permitió tener considerable influencia en aquellos chicos nacidos a fines de la década del ’40 y durante la del ’50.
Amen de su contenido, tenía como característica distintiva el atractivo y cómodo formato de 13 centímetros de ancho por 19 de alto con el que se diferenciaba del material existente hasta ese momento.
La editorial. Educación y socialización.
La editorial Codex se dedicaba, desde el año 1944, a la impresión y publicación de enciclopedias, textos escolares, diccionarios, revistas y obras bibliográficas de diferente tipo.
Fue una de las empresas más importantes en su género y estableció compañías asociadas o controladas en varios países de América y en España, aunque luego acabaría siendo puesta en venta por licitación pública internacional en 1978, tras pasar por la quiebra y la absorción por parte del Estado.
Selecciones Escolares, al igual que muchos otros de sus productos, se orientaba a contribuir a la formación, tanto en el marco de la educación formal, mediante el apoyo a los contenidos curriculares de la escuela, como a la no formal, a través de temas y valores considerados de importancia social.
Así, además de material de apoyo escolar, la revista ofrecía información sobre la realidad social, científica y tecnológica que contribuía a engrosar los conocimientos de los niños en un orden más amplio que el de las aulas. En este sentido pueden citarse notas de difusión tales como “Nuevos inventos para los niños”, que señala las ventajas de un novedoso sistema de diapositivas ; “La conquista más grande del siglo” referida a la fusión que transforma el hidrógeno en helio y el posible aprovechamiento pacífico de la energía atómica o “El bisturí en el corazón” que versa sobre los adelantos de la cirugía cardiovascular.
Asimismo el contenido de la publicación es claro en cuanto al interés por hacer un aporte socializador que incluyese referencias a pautas de comportamiento, normas y valores, tales como el respeto y amor a los padres, el ser útil a la sociedad, la defensa del bien y la verdad, la consideración para con los animales, la unión familiar o el honrar a los prohombres, que surgen de modelos explícitos o implícitos a través de notas y comentarios.

Dirigida por Nicolás Juan Gibelli, se presenta a si misma como “Revista mensual de divulgación y actualidades para la juventud” y su primera tirada comercial alcanzó los 120.000 ejemplares de 80 páginas.
El lenguaje utilizado es el propio de una prosa castellana pura. Por ejemplo : “¡Eh, tú, muchacho, ponte a trabajar !” o “Ahora haced la prueba de enrollarlo...”, como así “...como vosotros llegáis a abrir cajones”.
Las ilustraciones de tapa son dibujos Cozzi Athos y consisten en niños en escenas de humor o de contenido ejemplarizante. En septiembre de 1959 por ejemplo, la tapa se ilustra con una nena y un nene que, en las márgenes de una laguna, observan asombrados a un linyera que lee un libro. Rubrica la escena la leyenda “Nunca es tarde”.
Evolución en los primeros meses.
En el número 2, de septiembre de 1959, un recuadro titulado “Advertencia a nuestros lectores” señala que “La apoteótica acogida dispensada a nuestro primer número hizo que la tirada del mismo fuera insuficiente y dio motivo a que una inmensa cantidad de interesados en la revista no pudieran obtenerla. A ellos, les pedimos disculpas. Para que no se repita un hecho tan lamentable triplicamos en este número la tirada del anterior. Pero para esto debimos recurrir a las existencias del único papel obtenible en plaza, que se adapta a nuestras necesidades. Por esta causa, una parte de esta edición está impresa con un papel diferente, circunstancia que trataremos de evitar en lo futuro”.
En octubre de 1959, número tres, la revista da a conocer tres noticias que son señales de su evolución :
a) La próxima aparición de las “Tapas-libros” de material plástico para coleccionar 12 números de la revista.
b) La entrega gratuita con dichas tapas de la reimpresión del número cero que había circulado en forma no comercial y solamente entre docentes.
c) La reimpresión del número uno.
Posteriormente la revista modificaría su periodicidad, pero en términos generales se mantendría estable en el mercado y conservaría sus principales características distintivas hasta el número 92, de febrero de 1964. Dirigido siempre por Gibelli ese ejemplar anuncia la finalización de las ediciones en el formato de 13 por 19 centímetros y la periodicidad mensual (a la que había vuelto para entonces). A partir del 23 de marzo de ese año habría de comenzar a editarse en nuevo formato de 24,5 por 31 centímetros y tener aparición semanal los días lunes.
Un homenaje al director.
La página 21 del número 6, bajo el título “Muchas Gracias”, está dedicada a destacar los principales detalles de un acto llevado a cabo el 30 de noviembre de 1959 en el Plaza Hotel. En la oportunidad el Círculo de la Prensa de Buenos Aires organizó una cena de camaradería en honor al director de Selecciones Escolares, Nicolás Juan Gibelli, con motivo de la entrega de 800.000 ejemplares de la revista.
El comentario indica que a dicho acto adhirieron la Asociación Argentina de Editores de Revistas, la Federación Argentina de Propaganda, la Confederación de Profesores y Maestros Católicos de la República Argentina, el Círculo de la Prensa Escolar, la Cámara de Industriales Gráficos de la Argentina, la Sociedad de Distribuidores de Diarios, Revistas y Afines y el Sindicato de Vendedores de Diarios, Revistas y Afines.
Asimismo se destaca la asistencia del Subsecretario de Educación en representación del ministro del área y “numerosas personalidades de las embajadas extranjeras, de órganos periodísticos nacionales y del exterior, del magisterio y la industria gráfica”.
También se transcriben las palabras pronunciadas en la ocasión por el señor Gibelli, que agradeció los conceptos vertidos por quienes le precedieron en el uso de la palabra “en nombre del Directorio de la Editorial Codex” y en el suyo propio. En el final de la exposición, el disertante afirmaba que “a esos maestros, a los padres de familia, al periodismo sano y a nuestros hijos pertenece Selecciones Escolares, cuya dirección se propone interpretar sus anhelos, sus inquietudes, sus angustias y sus ideas en pro de una nueva generación de argentinos cada vez más dignos, cada vez más cultos, cada vez más nobles”.
Secciones fijas.
La mayor parte del contenido de la revista estaba constituido por secciones fijas de las cuales vamos a hacer una reseña.

“Selematch” era un entretenimiento didáctico-visual, según el cual en una edición de la revista se publicaba un dibujo o fotografía que los lectores debían reconocer. De este modo podían participar en un sorteo de un diccionario del fondo editorial Codex entre todas las respuestas correctas. La solución era publicada en la edición siguiente, mientras que los ganadores eran notificados en forma directa. Personalidades, edificios y lugares históricos, zonas geográficas o turísticas, eran por lo general objeto de este juego. A modo de ejemplo puede citarse que en el número 4 se publicó una fotografía del Museo de la Universidad de La Plata, y en el número 12 el Palomar de Caseros y Justo José de Urquiza.
“Celebraciones del mes” que luego pasó a denominarse “Efemérides del mes” fue una sección dedicada a resumir e ilustrar los hechos y significados de las conmemoraciones adoptadas por el calendario escolar, clásico material de apoyo a la tarea docente.
En el número cuatro, por ejemplo, se recuerda la fundación de la ciudad de La Plata, dada el 19 de ese mes, en el año 1882 : “Veintiún años después del Pacto de San José de Flores -dice en página 11- bajo la presidencia del doctor Nicolás Avellaneda y como consecuencia de haber sido cedida la ciudad de Buenos Aires -año 1880- a la Confederación para que en ella se instalaran definitivamente las autoridades nacionales, el gobernador de la provincia homónima, doctor Dardo Rocha, se vio en la necesidad de instalar su gobierno dentro de los límites de dicho Estado...”
Distintas historietas, generalmente en una extensión de cuatro páginas y de carácter continuado, eran parte de la propuesta de esparcimiento de la revista. En tal sentido, entre otras, pueden citarse “El capitán del SAMARAG”, “Los tigres del Ganges”, “Hombres de la montaña”, “Morfeo” y “Santos Leiva”. Esta última, si bien orientada a la continuidad, presentaba en cada número capítulos unitarios. Se trataba de un jovencito gaucho, trompa de órdenes del Ejército durante la época de la conquista del desierto que, concentrando todas las virtudes humanas, conformaba el paradigma del criollo.
“...Aquí está Barbablanca” se denominó a la sección de cartas de lectores de Selecciones Escolares. Barbablanca era un anciano estereotipado al estilo de los viejos duendes de los cuentos de hadas, que ilustraba siempre las páginas destinadas a esta función, luciendo sus largas barbas, zapatos largos y puntiagudos y su sombrero de gnomo. Las cartas recibidas, muchas de ellas con consultas sobre temas de interés escolar, no solamente eran publicadas, sino también respondidas por el sabio y bondadoso Barbablanca, siempre atento a ofrecer una lección, tanto de conocimientos, cuanto de moral y buenas costumbres. Aparecían preguntas tales como ¿Quién fue el iniciador de la apicultura ?, ¿Qué es el relieve ?, ¿Quién inventó el teléfono ?, o interrogantes como “Deseo saber si existen todavía las hadas...” ; este último respondido por el anciano de la siguiente y romántica forma : “En los corazones de todos los niños buenos siempre hay un lugar para las hadas. Muchas veces esa hada es la misma mamá, y no pocas veces la maestra. Todas las personas que nos hacen un bien son un poco hadas...”.“Para enseñar a leer al hermanito” tenía una doble intencionalidad. Por un lado ofrecer una atractiva forma de práctica de lectura y escritura, según los conceptos pedagógicos de la época, para niños de primer grado inferior o próximos a ingresar a la escuela. Por otra parte, promover, como se sugería desde su nominación, la participación de los niños más grandes en la educación de sus hermanos, por lo menos a través de esta amena modalidad.
Rubricada con la advertencia de que “La enseñanza de la lectura y la escritura es una tarea de amor...”, esta sección se presenta en abril de 1960 con la sugerencia de una serie de ejercicios previos.
“Invitarán al hermanito a dibujar lo que desee. Esto se llama dibujo libre y no hace falta corregirlo...”, dice. En las páginas siguientes se inician los ejercicios de aprendizaje. Un duendecito señala con un puntero el ala de un ave. Aparece la palabra “ala” en letra cursiva y tipo imprenta, al igual que las vocales y las sílabas. Algunas de ellas en línea punteada para escribir por encima de las marcas y practicar el dibujo de las letras. Este es el método con el que, en ediciones sucesivas, se desarrolla la enseñanza.
“¿Lo sabías ?” era la clásica sección de curiosidades y difusión de conocimientos dispersos, como por ejemplo lo agudo del olfato del buitre, la ciudad con mayor cantidad de árboles, la planta más venenosa, el origen de la muralla china, la ostra más grande vista en el mundo, etc.. A modo de ejemplo, en el número 92, se dice en esta sección : “Conservando antiguas tradiciones, los blancos de Sudáfrica suelen asar en grandes fogatas enormes salchichas que resultan muy apetitosas”.
En el número 2 se había afirmado que “La hiedra es una planta que cubre las paredes de algunas casas, tiene las hojas dispuestas como las tejas de los techos y en los días de lluvia impide que se mojen las paredes”.
“¡Cuidado con la ortografía !” conformaba un espacio dedicado a contribuir a la fijación de usos ortográficos de las distintas letras a través de una doble página versificada e ilustrada.
“De las astutas serpientes/sibilantes, sibilinas,/tiene la señora “S”/la silueta distinguida”, dice en el número 19.
En junio de 1960, flanqueadas por ilustraciones tales como un cubo, una bicicleta y una bandera, entre otras, los versos se refieren al uso correcto de la letra “b” : “Estos seis verbos que ahora/en seguida te diré :/beber, deber y caber,/haber, saber y sorber,/en todas sus inflexiones/mantienen siempre la ‘b’”.
Distintos crucigramas didácticos aparecían publicados en Selecciones Escolares. En ellos se amalgamaba el entretenimiento y el conocimiento porque los ha habido sobre montañas, países, ciudades, personalidades, etc.. Por ejemplo, en coincidencia con el Día Universal del Ahorro, se publicó un “Ahorrograma con acróstico” . En el número 13, aparece el crucigrama “Descubridores y colonizadores”.
Una página denominada “Humorismo” incluía de tres a cinco cuadros independientes de chistes gráficos. En el numero 4 se ve, en uno de los cuadros, a tres tigres relamiéndose, rodeados de objetos de uso humano. Uno de ellos dice : “-¡Es cierto, en seguida uno se siente mucho mejor después de la visita de un buen veterinario... !-“.
Los entretenimientos, actividades didácticas y manualidades han sido varios, pero en la forma en que mejor aparecen representados es en las instrucciones y moldes para la realización de elementos de factoría propia, fuere un muñeco, títeres, escenario para títeres, perchero o un proyector.
En todos los casos se ofrecía una lista precisa de los materiales necesarios y los pasos a seguir para la construcción, claramente ilustrados.
“Crónica de animales” e “Historias verídicas de animales” desarrollaban anécdotas protagonizadas por irracionales, tales como una perra que crió a un cachorro de tejón, un pescador que pescó un pez con anteojos (que había extraviado un colega suyo), dos monitas que llevaron la cola de la novia en una boda. Tal el caso de “La pequeña Josefina Trentín de 5 años, de Pozo Hondo (Santiago del Estero)” que “estaba jugando en una cueva abandonada, cuando fue sorprendida y sepultada por un derrumbe. Por suerte la acompañaba su perro que corrió a su casa y ladrando logró atraer algunas mujeres hasta el lugar. Así la pequeña Josefina pudo ser salvada”.
“¡Cuidado !¡Peligro !” era un anecdotario que tenía como principal objetivo el advertir a los pequeños lectores respecto de distinta clase de riesgos a los que se podrían enfrentar en la vida cotidiana. Así, por ejemplo un relato sobre un juego con simuladas espadas, termina señalando el peligro de jugar con objetos punzantes.
“Vosotros en verano bebéis ininterrumpidamente y de cualquier lado : de fuentes, arroyos, bombas...siempre y cuando sea un líquido semejante al agua. Pero hacerlo es muy arriesgado, dado que el agua puede estar infectada, contaminada, sucia, y entonces...vienen los dolores. No bebáis jamás agua de la que no estéis seguros que no está corrompida. ¡Jamás !”, se afirma en el número 10.
Con la denominación de “Yapeyú...Hip...Hip...¡Ra !” se desarrolló la larga historia en capítulos unitarios de un grupo de chicos de barrio que forman un equipo de fútbol que, con el tiempo llega a jugar en primera división. Los estereotipados personajes como el gordo “Pandeleche”, goloso y comilón ; el negrito “Fanschico”, bailarín, travieso y juguetón ; el pelirrojo “Llamarada”, arquero del equipo o, entre otros, “El Tarta”, puntero izquierdo tartamudo pero veloz en el juego, daban vida a historias ejemplarizantes y siempre dotadas de ternura...
“El 17 de agosto, después del homenaje al general Don José de San Martín, en el mismo patio escolar, alumnos de sexto grado resuelven formar un club de fútbol. Fueron muchos los nombres propuestos, pero cuando Capicúa sugirió Yapeyú, estuvimos todos de acuerdo...” dice la primera parte de esta historia, aparecida en el número 6, de enero de 1960.
“Enciclopedia de los animales” era la recopilación de información sobre características, formas, colores, costumbres y habitat de diferentes animales. Aparecían generalmente agrupados por especies e ilustrados con fotografías.
“El dingo es un perro selvático parecido al lobo (comenta en noviembre de 1959 el número 4 de la revista). Es muy feroz y ataca a cualquier animal, aun al canguro grande y veloz. Los europeos hacen la guerra a estos destructores de rebaños, tanto que hoy quedan pocos ejemplares. Los indígenas, en cambio, han tratado de domesticarlo para convertirlo en ayudante de caza...”.
“Jugando con las plantas” sugería a los lectores la realización de “juegos” que eran en realidad experimentos demostrativos de la biología vegetal, tales como orientación hacia el sol, penetración de las raíces en superficies duras, transpiración, fotosíntesis, etc.
En diciembre de 1959 por ejemplo, se señala con referencia a una experiencia, que “En cuanto la plantita tenga unos diez centímetros de altura, comenzará a comportarse de una manera que es típica de las plantas trepadoras : la parte superior del germen se doblará y empezará a moverse lentamente en sentido circular. Observad con atención el tallo de vuestra plantita de campanillas y os daréis cuenta de que cada media hora su extremo apuntará en una dirección distinta...”.
“El tío filatelista” constituía un incentivo a los lectores para su incursión en la filatelia como camino hacia el conocimiento histórico, geográfico, etc. El “tío”, un simpático hombrecito de gruesos bigotes blancos, daba, edición tras edición, información sobre determinados e interesantes sellos postales del mundo.
“En el año 1962 fueron emitidas estas estampillas en homenaje al célebre baile del Ramayama inspirado en la leyenda de Rama y Sita”, se aseguraba en el número 92 que reproduce los seis sellos a los que el texto se refiere.
Es también un espacio común el que ocupaba lo que llamamos prosopopeya didáctica, es decir el relato que ciertos objetos inanimados hacen de su existencia, funcionamiento, razón de ser, etc.. Así por ejemplo, “El arado relata”, “La nafta relata”, “La iglesia relata”, “La casa relata” o “El bisturí relata”. Se lee en este último : “En la sala de operaciones el bisturí permanecía callado junto a un ramo de rosas rojas enviadas por un enfermo para ser entregadas a la buena sor Celestina ; una enfermera las había dejado en la sala de operaciones.
- Jamás me ocurrió semejante cosa -refunfuñó el bisturí- ¡Huelan qué aroma !
Una rosa disgustada ante aquellas palabras, abrió su rojo corazón, y preguntó :
- ¿Acaso te molesta nuestra presencia ?...”
Luego la conversación de los seres inanimados iba incursionando en temas de medicina tales como la historia de la cirugía, la aparición de pinzas hemostáticas para contener hemorragias, los anestésicos, etc.
Notas diversas.
Amen de las secciones fijas, Selecciones Escolares ofrecía notas diversas. Para citar solamente algunos casos puede decirse que en el número 2 bajo el título “Insectos alquimistas” se ofrecía un artículo de cuatro páginas con profusas ilustraciones sobre abejas, tipos, características y elementos de apicultura.
En el número 4 se presentó una síntesis histórica y conceptual de la UNESCO “concretada el 4 de noviembre de 1945, en que se constituyó oficialmente. Un año más tarde 79 países la integraban y ya estaban en ejecución algunos planes de corto alcance, mientras se realizaba una intensiva labor de planificación de obras de vastas proyecciones”.
En abril de 1960 apareció una nota en forma de diálogo familiar sobre la ley de la gravedad y teorías de la fuerza titulada “Bill y la manzana”. Dice uno de sus párrafos : “Si tú atas una piedra a un hilo y los haces girar, la piedra sigue una ‘trayectoria’ que es una circunferencia. Cuanto más velozmente la haces girar, más debes esforzarte para que no se te escape. Entonces en un determinado momento la piedra ‘tirará’ tan fuerte que se romperá el hilo y se irá volando en línea recta. Esa fuerza que obliga al objeto a alejarse de tu mano, justamente se llama fuerza centrífuga”.
“Cuatro botones mal pegados” es el título de la nota aparecida en el número 3 que se inicia diciendo : “Hoy Eduardo volvió triste de la escuela. La maestra le había corregido una composición que él estimaba no tenía un solo error”. De ahí en más, el relato aclara los errores semánticos en que el niño habría incurrido y se remata diciendo que “Eduardo comprendió lo útil que es saber usar el diccionario.”.
La poesía tuvo también su espacio en la revista mediante obras de Gabriela Mistral (“Doña primavera”), Leopoldo Lugones (“Canto a la mañana”) y Ricardo Rojas (“La libertad”).
La publicidad.
Una somera observación de los espacios de publicidad en varios números de la revista permite apreciar que la publicidad ocupaba aproximadamente un 12,5 % del espacio total de cada edición, como así también que cerca de un 60 % de esos espacios estaban cubiertos por otros productos de la editorial Codex.
En este sentido y al mejor estilo de las actuales empresas de multimedios, Codex generaba un mecanismo de retroalimentación publicitaria entre sus productos editoriales.
Así, algunas de las obras del fondo editorial ofrecidas en Selecciones Escolares eran, por ejemplo, Diccionarios Codex (Cuatro tipos), “Pájaros del mundo” (Tres tomos con textos en castellano, inglés, francés y portugués, con ilustraciones de Axel Amuchástegui), “Historia universal” (Tres tomos. Por Charles Guignebert, profesor de la Universidad de París, traducida y completada por Horacio A. Difrieri, profesor del Colegio Nacional de Buenos Aires), “Historia gráfica del arte universal” (Por Julio E. Payró, de la Academia Nacional de Bellas Artes), “Nuestro universo maravilloso” (Cuatro tomos. Ficción y realidad del misterio y la investigación), revista mensual “Pimpinela” (Historietas de acción), libros bimestrales “Pimpinela extra”, “Diccionario enciclopédico, atlas universal y poligloto Codex” (Seis tomos), “Novelas humorísticas, juveniles y policiales” (Seis tomos), “Grandes figuras de la humanidad” (Seis tomos. Estudio crítico biográfico de 1315 hombres célebres), “Contabilidad” (Siete tomos), “Enciclopedia estudiantil” (Revista semanal coleccionable para el estudiante secundario) y “La Biblia” ( Semanal, encuadernable).
Palabras finales.
En lo que respecta a su inserción en el mercado de lectores de revistas, la permanencia del medio a través de un considerable espacio de tiempo, las cantidades de las tiradas y otros indicadores de crecimiento y repercusión, hablan a las claras de una vigorosa presencia de Selecciones Escolares en la franja de público infantil, en los albores de la década del sesenta.
En orden a la descripción y evaluación de sus contenidos, surge que la revista se orientó al apoyo escolar curricular, el entretenimiento y el aporte a la socialización, mediante la información general y la transmisión de valores, normas sociales y pautas culturales, según las formas de su época.
De esto último se deriva asimismo que, si bien el medio ha tenido un estilo particular tanto en la forma cuanto en el tratamiento de los temas, presenta notorios puntos de semejanza con otras revistas infantiles en cuanto el perfil educativo y socializador, como así en la intención, tácita o manifiesta, de obtener para si no solamente la preferencia de los niños sino también el apoyo de los adultos (padres y maestros).
Podría decirse, educar jugando y jugar con educación.
Fuentes:
• Diario Crónica, 02-10-70
• Diario Cronista Comercial, 08-10-74 / 24-12-74
Revista Selecciones Escolares, números 2, septiembre 1959; 3, octubre 1959; 4, noviembre 1959; 5, diciembre 1959; 6, enero 1960; 10, marzo 1960; 12, abril 1960; 13, abril 1960; 14, mayo 1960; 16, junio 1960; 19, julio 1960; 34, marzo 1961; 91, enero 1964 y 92, febrero 1964.
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Publicado originalmente en la revista-libro "Ensayos Académicos", año X, número 1, del Instituto Superior Pedro Goyena de Bahía Blanca, Buenos Aires, Argentina, en octubre de 2009.
